La verdad es que como me dedico casi todo el tiempo a currar no
tengo mucho que contar. De todas formas, siempre pasa alguna cosa
curiosa. Lo que viene a continuación es totalmente cierto. He
cambiado los nombres para mantener el anonimato.
El otro día estaba en el supermercado Saint Burys cerca del barrio
donde vivo, en el noroeste de Londres cuando ocurrió algo que me dejó
perplejo... Estaba yo mirando las mermeladas, intentando decidirme
entra la de fresa (un clásico) u otra de sabor más atrevido, cuando empecé a
oir unas frases en Splanglish...
"Pan rallao... Me... quiero PAN RALLAO...", se oía decir a una mujer de
mediana edad. Giré la cabeza y me vi a una mujer intanto explicarle a un
dependiente que quería comprar... ¡¡pan rallao!! El hombre, con cara
compungida, le respondía: "I can't understand you".
La mujer empezó a perder la paciencia y a enfadarse (¿por qué?, si estaba
en Inglaterra hablando en castellano). Yo seguí mirando las mermeladas,
mirando de reojo a ver qué pasaba y acercarme a ver si podía mediar. Ante
el alborto, se acercó otro dependiente, que tampoco paracía entender
a la mujer.
"Me, comprar PAN RALLAO... ¡¡Pero si lo he comprado aquí antes!!",
empezó a decir la mujer con enfado. Parecía que los malvados dependientes
no le querían vender a la mujer el dichoso pan rallao.
Como aquello empezaba a alargarse me acerqué a intentar traducir lo que la
mujer quería. Así que me fui para allá y le pregunté a la mujer si le importaba
que yo tradujese para ella.
"Sí, por favor. ¡¡Que estos no se enteran!!" Igual es porque estamos en Londres
y usted está hablando en castellano, pensé yo... Total, que me presenté a los
dependientes y les dije que yo podía traducir. Así que les dije que la mujer quería
comprar... pan rallao. ¿Y cómo coño se dice pan rallao en inglés? Ni idea. Así
que la escena se volvió totalmente quijotesca. Yo intentando explicarle a ellos
qué era el pan rallao. La mujer metiendo las manos en un cesto de pan vacío
y cogiendo mollas de pan para enseñárselas a los dependientes y gritar eso
de "¡¡Pan rallao!!".
En eso que llegó una dependienta, que tenía acento italiano, y pareció entender
lo que la mujer quería. O eso dijo. Uno de los dos dependientes hizo ademán de
alejarse al ver que paracía que la nueva dependienta solucionaría el problema,
pero la mujer le espetó un "¡¡Eh, tú!! Que sé que me has entendido. No te vayas
ahora...". Está visto que los dependientes pueden llegar a ser crueles y dejar a
una pobre mujer sin pan rallao. La vida es perra, ¿o no?
La dependienta le indicó a la mujer, que ya estaba de muy mal humor, que
la siguiera. Y ellá se fue detrás diciendo: " Es que mañana tengo invitados, y
me han pedido CROQUETAS, y ¡¡necesito pan rallao!!". Yo me volví a mis
mermeladas, meneando la cabeza y pensando que esto lo tenía que contar...
Por cierto, por si os encontráis en la misma tesitura, pan rallao es
breadcrumbs en inglés.
martes, 26 de diciembre de 2006
viernes, 22 de diciembre de 2006
Crónicas de las Antípodas ..... próximamente en sus pantallas
Yo todavía no estoy desperdigao por el mundo, pero en un par de meses o tres comenzarán mis aventuras en tierras australianas.
Este último año ha sido una larga travesía por el desierto. El proyecto en el que estaba enmarcada mi beca no se renovó este año, por lo que no me quedó otro remedio que empezar la redacción de la tesis que a día de hoy todavía no ha concluído (aunque espero depositarla la semana que viene). Sin cobrar ni un duro, con el ánimo por los suelos, y sin saber qué iba a ser de mi futuro. Así ha sido gran parte de este 2006 que acaba. En fin, qué voy a contar que el resto de precarios no haya sufrido ya.
Después de decenas de curriculums enviados, dos entrevistas de trabajo (con viaje a Inglaterra incluído) y una tesis escrita con muy pocas ganas, llegó el día D. Llamada desde Sydney, el posdoc es mío. Un estímulo para acabar la tesis de una vez. Desde entonces he estado completamente estresado para poder acabar la tesis y a la vez, hacer todo el papeleo del visado de trabajo (las desventajas de currar fuera de la UE). Eso sí, el premio merece la pena. Dos años de contrato, con un salario digno, me pagan el viaje hasta allí, el hotel hasta que me establezca e incluso la mudanza en el caso de que tenga muebles. ¿Es posible que exista vida más allá de la precariedad? Por lo que parece, donde voy a trabajar sí.
Así termina el capítulo piloto de Crónicas de las Antípodas. Estén atentos a sus pantallas.
Este último año ha sido una larga travesía por el desierto. El proyecto en el que estaba enmarcada mi beca no se renovó este año, por lo que no me quedó otro remedio que empezar la redacción de la tesis que a día de hoy todavía no ha concluído (aunque espero depositarla la semana que viene). Sin cobrar ni un duro, con el ánimo por los suelos, y sin saber qué iba a ser de mi futuro. Así ha sido gran parte de este 2006 que acaba. En fin, qué voy a contar que el resto de precarios no haya sufrido ya.
Después de decenas de curriculums enviados, dos entrevistas de trabajo (con viaje a Inglaterra incluído) y una tesis escrita con muy pocas ganas, llegó el día D. Llamada desde Sydney, el posdoc es mío. Un estímulo para acabar la tesis de una vez. Desde entonces he estado completamente estresado para poder acabar la tesis y a la vez, hacer todo el papeleo del visado de trabajo (las desventajas de currar fuera de la UE). Eso sí, el premio merece la pena. Dos años de contrato, con un salario digno, me pagan el viaje hasta allí, el hotel hasta que me establezca e incluso la mudanza en el caso de que tenga muebles. ¿Es posible que exista vida más allá de la precariedad? Por lo que parece, donde voy a trabajar sí.
Así termina el capítulo piloto de Crónicas de las Antípodas. Estén atentos a sus pantallas.
Desde la pérfida Albion...
... se presenta este ex-becario precario. Pues sí, como uno más,
me decidí a continuar mi carrera investigadora en otro país y...
¡¡vaya cambio!! No sólo he dejado de ser becario, incluso antes de leer
la tesis, sino que ya no me tratan como tal. Y, bueno, el sueldo
tampoco está mal, aunque el que más contento está de eso es mi
casero...
Y hasta aquí puedo leer.
Ciao.
"Yo también fui becario"
me decidí a continuar mi carrera investigadora en otro país y...
¡¡vaya cambio!! No sólo he dejado de ser becario, incluso antes de leer
la tesis, sino que ya no me tratan como tal. Y, bueno, el sueldo
tampoco está mal, aunque el que más contento está de eso es mi
casero...
Y hasta aquí puedo leer.
Ciao.
"Yo también fui becario"
jueves, 21 de diciembre de 2006
Ilmapur
Ilampur es un pueblo de West Bengal a unos 60 o 70 km hacia el norte (creo) de kolkata que visité este pasado viernes con unos compañeros franceses (Luc y Julien) y un compañero indio Kuntal que nos invitó a pasar el dia en la casa que tiene su familia en Ilampur.
La excursión empezó bien temprano yendo primero del campus del ISI hasta la estación de Bali donde teniamos que coger un "Local train" que nos llevaria hasta otra estación (no recuerdo el nombre). Teniamos que toma un autorickshaw hasta Dunlop y luego otro que nos llevaria hasta la estación de Bali al otro lado del Ganges. Por mucho que me esté acostumbrando a estos curiosos y prácticos medios de transporte un viaje no creo que haya un dia que viajar en ellos me deje indeferente. Si os preguntais si es posible meter doce elefantes en un 600, un indio os preguntará ¿sólo doce? Un autorickshaw es un triciclo no mucho mayor algo mas pequeño que un 600 donde caben "perfectamente" 6 pasajeros mas el conductor.
Una vez en la estación, esperamos que viniera Kuntal, compró los billetes y nos juntamos con un amigo suyo y su madre a esperar a que llegara el tren. Éste llegó con algo de retraso y cuando un señor que nos dió conversación mientras esperábamos nos dijo que seguramente en europa los trenes llegaban puntuales... tanto los franceses como yo no pudimos evitar soltar una risa irónica y le explicamos que no, que tambien llegaban tarde (si llegaban). El viaje en tren... toda una experiencia. Tuvimos suerte que no hubo demasiada gente y a ratos pudimos sentarnos. La poco más de una hora de viaje se vio nutrida de un inacabable séquito de vendedores ambulantes que iban pasando de un lado a otro vendiendo desde patatas, fruta, todo tipo de "snacks" y sirviendo té caliente hasta venderos de esos productos que hacen la delicia de los amantes a las tiendas de "todo a 100". Lo más sorprendente fue un zapatero y, a la vuelta, una especie de Karaoke. Ver para creer.
Sin mayores complicaciones llegamos a la estación de destino. Ahi nos esperaba uno de los tios de Kuntal acompañado de su hijo, el conductor del coche que nos iba a llevar hasta Ilampur y alguna otra mas persona que no llegué a saber quienes eran. Las carreteras, en general, están en mal estado y ahi, en un pueblo, todavia peor. Ibamos en un 4x4 y suerte pues creo que hay sitios que no hubieramos podido pasar... en la carretera no es que tuviera baches... habian cráteres enormes.
Después de cruzar varios pueblos llegamos a Ilampur a eso de las 10.30. Habiamos salido de Kolkata un poco mas tarde de las 8.30 y casi dos horas después llegábamos. En fin... toda una excursión
Ahi nos esperaban su familia y nuestra llegada parece que causó impresión. Algunos de sus habitantes, que no tienen en sus casas lo que muchos consideraríamos como "baśico", ni tienen ni han visto nunca nada por la tele y cuando mas tarde nos hicimos unas fotos con ellos, Kuntal nos explicó que para algunos de ellos era la primera vez que aparecian en una. Así que Julien, Luc y yo tuvimos el estraño privilegio de ser los primeros occidentales que vieron. Espero que se llevaran una buena impresión de nosotros. Nos ofrecieron agua de coco. No sé cual es el nombre exacto. Para que os hagais una idea, cogieron un coco (verde), lo cortaron por arriba con un "pequeño" machete, lo justo para poder poner una caña y nos lo ofrecieron. Tenia un gusto estraño, pero estaba bueno. Luego nos ofrecieron un desayuno típicamente indio. Ya lo habia probado una semanas antes y aunque bueno... no deja de ser algo "pesado". Consiste en algo parecido a garbanzos cocido con algo mas que no supe indentificar, patatas, coliflor acompañado de una especie de pan (bastante aceitoso)

Kuntal hacia seis años que no iba a su casa y estuvo algo ocupado visitando a sus parientes, que por lo visto era la mitad del pueblo, aun así después de desayunar fuimos a un pueblo cercano donde habia un templo ya que la madre de Kuntal tenia que hacer una ofrenda. Mientras su madre estuvo haciendo esa ofrenda, estuvimos dando una vuelta por ese pueblo y charlando con otro de los tios de Kuntal. Una persona muy agradable que nos estuvo explicando cosas de la zona y de Swami Vivekananda (cuando me sepa mas cosas de este señor ya os la explicaré). Volvimos a la casa, Kuntal nos presentó a algunos de sus parientes y nos acercó hasta el "garden". Al principio me imaginaba que seria alguna especie de jardin, pero resultó ser una especie de granero. Habia montones de paja apilados y tenian unas maquinas que les ayudaban a "cepillar" la paja para separar el grano de la paja :)
El dia siguió con alguna visita mas a otro templo, aprendimos a jugar a la carambola y una visita a un centro de formación para los pobres, con acceso a internet, una pequeña biblioteca y el correspondiente lugar de deboción dedicado a Vivekanda, Ramakrishna (su guru) y a Holy Mother. En ese centro, financiado a partir de donaciones privadas enseñan a los mas pobres a coser y a ser de algun modo autosuficientes. Después de esa visita nos dirigimos a la estación y tomamos el tren de vuelta.
La excursión empezó bien temprano yendo primero del campus del ISI hasta la estación de Bali donde teniamos que coger un "Local train" que nos llevaria hasta otra estación (no recuerdo el nombre). Teniamos que toma un autorickshaw hasta Dunlop y luego otro que nos llevaria hasta la estación de Bali al otro lado del Ganges. Por mucho que me esté acostumbrando a estos curiosos y prácticos medios de transporte un viaje no creo que haya un dia que viajar en ellos me deje indeferente. Si os preguntais si es posible meter doce elefantes en un 600, un indio os preguntará ¿sólo doce? Un autorickshaw es un triciclo no mucho mayor algo mas pequeño que un 600 donde caben "perfectamente" 6 pasajeros mas el conductor.
Sin mayores complicaciones llegamos a la estación de destino. Ahi nos esperaba uno de los tios de Kuntal acompañado de su hijo, el conductor del coche que nos iba a llevar hasta Ilampur y alguna otra mas persona que no llegué a saber quienes eran. Las carreteras, en general, están en mal estado y ahi, en un pueblo, todavia peor. Ibamos en un 4x4 y suerte pues creo que hay sitios que no hubieramos podido pasar... en la carretera no es que tuviera baches... habian cráteres enormes.
Ahi nos esperaban su familia y nuestra llegada parece que causó impresión. Algunos de sus habitantes, que no tienen en sus casas lo que muchos consideraríamos como "baśico", ni tienen ni han visto nunca nada por la tele y cuando mas tarde nos hicimos unas fotos con ellos, Kuntal nos explicó que para algunos de ellos era la primera vez que aparecian en una. Así que Julien, Luc y yo tuvimos el estraño privilegio de ser los primeros occidentales que vieron. Espero que se llevaran una buena impresión de nosotros. Nos ofrecieron agua de coco. No sé cual es el nombre exacto. Para que os hagais una idea, cogieron un coco (verde), lo cortaron por arriba con un "pequeño" machete, lo justo para poder poner una caña y nos lo ofrecieron. Tenia un gusto estraño, pero estaba bueno. Luego nos ofrecieron un desayuno típicamente indio. Ya lo habia probado una semanas antes y aunque bueno... no deja de ser algo "pesado". Consiste en algo parecido a garbanzos cocido con algo mas que no supe indentificar, patatas, coliflor acompañado de una especie de pan (bastante aceitoso)
Kuntal hacia seis años que no iba a su casa y estuvo algo ocupado visitando a sus parientes, que por lo visto era la mitad del pueblo, aun así después de desayunar fuimos a un pueblo cercano donde habia un templo ya que la madre de Kuntal tenia que hacer una ofrenda. Mientras su madre estuvo haciendo esa ofrenda, estuvimos dando una vuelta por ese pueblo y charlando con otro de los tios de Kuntal. Una persona muy agradable que nos estuvo explicando cosas de la zona y de Swami Vivekananda (cuando me sepa mas cosas de este señor ya os la explicaré). Volvimos a la casa, Kuntal nos presentó a algunos de sus parientes y nos acercó hasta el "garden". Al principio me imaginaba que seria alguna especie de jardin, pero resultó ser una especie de granero. Habia montones de paja apilados y tenian unas maquinas que les ayudaban a "cepillar" la paja para separar el grano de la paja :)
El dia siguió con alguna visita mas a otro templo, aprendimos a jugar a la carambola y una visita a un centro de formación para los pobres, con acceso a internet, una pequeña biblioteca y el correspondiente lugar de deboción dedicado a Vivekanda, Ramakrishna (su guru) y a Holy Mother. En ese centro, financiado a partir de donaciones privadas enseñan a los mas pobres a coser y a ser de algun modo autosuficientes. Después de esa visita nos dirigimos a la estación y tomamos el tren de vuelta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)